Displasia de la cadera en desarrollo

DISPLASIA DE LA CADERA EN DESARROLLO

Procesos Seguros

El tamizaje periódico de los recién nacidos, es una práctica desde hace muchos años, pues la displasia, DCD, pasa desapercibida durante el primer año de vida. Una detección y manejo precoces son más efectivos para el tratamiento de la DCD. El examen físico es de lejos el más importante criterio, la piedra angular; en el tamizaje de la DCD, las imágenes juegan un papel secundario.

Los programas de tamización y sus técnicas no son uniformes en el mundo entero, por esto no hay evidencias sólidas para hacer de estas técnicas algo rutinario. En la literatura reciente se muestra como la mayoría de las formas no severas de DCD, se resuelven sin tratamiento, de allí que no se tengan criterios unificados sobre el diagnóstico ecográfico que diferencie una enfermedad luxante de una variación en el desarrollo de la cadera.

La inestabilidad de la cadera, se presenta entre 1% a 2% de los recién nacidos a término y alrededor de 15% tienen una inestabilidad relacionada con la inmadurez, que solo es detectable por imágenes. Tanto la Academia Americana de Pediatría como la US Preventive Services Task Force y la American Academy of Orthopaedic Surgeons, consideran que hay un sobretratamiento dado por los informes sobre cambios menores detectados por la ecografía.

La incidencia de la DCD es de 1 por mil nacidos vivos, en el Reino Unido es de 2% entre las niñas nacidas en posición podálica. Las investigaciones recientes confirman que el antecedente familiar aumenta 12 veces el riesgo de DCD, por esto para la Academia Americana de Cirujanos Ortopedistas, el tamizaje debe hacerse especialmente en las presentaciones podálica y los antecedentes familiares. Los estudios por imágenes muestran la historia natural de la inestabilidad o formas no severas de displasia, se resuelven espontáneamente en las primeras semanas de vida..

En los Estados Unidos de América en 2014 una revisión muy completa de la American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS), consideran que la tamización con ecografía o radiografía, de las caderas de los niños tiene una evidencia moderada en menores de 6 meses si hay una historia familiar de DCD, presentación en podálica o una cadera clínicamente inestable. En Estados Unidos entre 5-10% de los reemplazos articulares de la cadera en mujeres de unos 40 años, son debidos a secuelas de una displasia.